La correcta gestión de residuos agrarios y ganaderos es una asignatura pendiente en Galicia.
Galicia ambiental 15/10/2009
El campo, la agricultura y la
ganadería fueron durante mucho tiempo la principal actividad económica de
Galicia, de la que vivían la gran mayoría de las familias gallegas. Entre los
muchos problemas que en la actualidad tiene el sector, la gestión de los
residuos que proceden del ganado y de la agricultura se está convirtiendo en un
grave factor de contaminación ambiental en Galicia. Los purines, los plásticos
agrícolas o los envases fitosanitarios no están teniendo una correcta gestión
en el campo, contaminando ríos y tierras a lo largo de toda la geografía
gallega.
Los plásticos agrícolas
Según datos de la Consellería de
Medio Ambiente, la cantidad de plástico agrícola que se genera en Galicia a lo
largo de un año es de aproximadamente 7.700 toneladas. Las bolsas y plásticos
de silo o los empleados en invernaderos son los principales residuos de este
tipo generados en nuestra comunidad. Deshacerse de ellos en cualquier lugar o
quemarlos de modo incontrolado eran algunas de las prácticas habituales en el
campo que, además de producir un fuerte deterioro ambiental de las zonas donde
sucedía, tenían a la par un fuerte impacto paisajístico.
Con el fin de erradicar estas
costumbres y proporcionar a los agricultores y ganaderos un tratamiento
adecuado de los plásticos, la Consellería puso en marcha el Programa de
Recogida de Plástico Agrícola en el año 2004. Para ello, los ayuntamientos
adheridos al plan, cuentan con un lugar asignado para el depósito de estos
residuos y su posterior recogida y tratamiento en una planta habilitada con
este fin. Según los datos facilitados por la Consellería, en el pasado mes de
marzo eran 150 los ayuntamientos gallegos adheridos a este programa. Santiago
de Compostela, Touro, Santa Comba, Val do Dubra, Arzúa o Boqueixón son algunos
de los municipios de la comarca compostelana que cuentan con este servicio para
los agricultores y ganaderos de la zona.
Envases fitosanitarios
Los envases de fitosanitarios son
otro de los puntos negros de la gestión de los residuos agrarios en Galicia.
Los agricultores y ganaderos están obligados por ley a gestionar correctamente
los residuos generados por este tipo de envases. Lo más común en nuestra
comunidad es que los deshechos se quemen, se entierren, se abandonen en el
campo o se depositen en los contenedores destinados a los residuos domésticos.
Este hecho, además de ser sancionable al estar incumpliendo la ley, produce un
grave deterioro para el ecosistema además de un fuerte impacto paisajístico en
numerosos ayuntamientos gallegos.
La Ley 10/1998 de residuos establece que los
poseedores de envases o residuos de envases están obligados, siempre que no
procedan a gestionarlos por sí mismos, a
entregarlos a un gestor de
residuos para su valorización o eliminación o a participar en un acuerdo
voluntario o convenio de colaboración que comprenda estas operaciones. Con
envases fitosanitarios nos referimos a aquellos recipientes de plástico, cartón
o metal que contienen o estuvieron en contacto con productos como herbicidas,
insecticidas o funguicidas, entre otros.
En Galicia, la empresa SIGFITO es
la encargada de la correcta gestión y tratamiento de este tipo de productos. El
Sistema Integrado de Gestión de fitosanitarios que la sociedad gestiona permite
a los agricultores y ganaderos gallegos deshacerse de forma correcta de estos
residuos generados por su actividad. Para ello, SIGFITO dispone de una amplia
red de recogida diseminada por toda la Comunidad Autónoma (la de mayor
cobertura en relación al consumo de fitosanitarios en todo el ámbito nacional,
según datos de la propia compañía) donde depositar estos envases que,
posteriormente, son recogidos por una empresa que los transporta hasta el
centro de tratamiento.
En total, en las cuatro
provincias gallegas existen más de 250 puntos de recogida de fitosanitarios,
que el pasado año recogieron algo menos de doce toneladas y media de residuos,
principalmente plásticos (más de 11 toneladas) y el resto papel y cartón, según
los datos proporcionados por SIGFITO. El total de los envases plásticos
recogidos en la comunidad gallega fueron reciclados, mientras que los residuos
de cartón y papel fueron eliminados en depósitos de seguridad, ya que estos
materiales contaminados con productos fitosanitarios no se pueden descontaminar
y, por tanto, no pueden ser reciclados, según explican desde la empresa.